Trump busca imponer un arancel “recíproco” a sus importaciones

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, continúa centrando buena parte de su atención a la agenda comercial de su país. Con la séptima ronda de negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) a punto de comenzar el próximo 26 de febrero en México, el mandatario se reunió ayer con un grupo de legisladores y sugirió una polémica propuesta que generó escalofríos entre los expertos, incluidos miembros de su propia administración.

Durante la presentación de su plan de infraestructuras y su propuesta de presupuesto para el año fiscal 2019, el mandatario planteó la posibilidad de imponer un “arancel recíproco” sobre las importaciones a Estados Unidos. “Vamos a imponer cargos a los países que se aprovechan de Estados Unidos; algunos de ellos se denominan aliados pero no son aliados comerciales”, sentenció Trump. “Impondremos un arancel recíproco, y escucharán sobre eso durante los próximos meses”, avisó.

Trump también trató la posible imposición de aranceles a las importaciones de acero que baraja la Administración estadounidense tras las recomendaciones realizadas por el Departamento de Comercio. Una decisión que quedaría respaldada por la Sección 232 de la Ley de Comercio de Estados Unidos que permitiría la imposición de aranceles o cuotas a dichas importaciones alegando motivos de seguridad nacional.

Falta “una propuesta formal”

Pese a que miembros de la Casa Blanca avisaron posteriormente que no “existe una propuesta formal en estos momentos”, las palabras del presidente de Estados Unidos reiteran su objetivo de nivelar las relaciones comerciales. Trump ha acusado a los socios comerciales del país de “salirse con la suya” al gravar las importaciones extranjeras a niveles mucho más altos que Estados Unidos. La sugerencia del mandatario coincide con su mensaje del America Primero, donde se subraya que Estados Unidos cuenta con unos aranceles relativamente bajos cuando se compara con algunos de sus socios comerciales.

Según el republicano, muchos países “envían sus productos y no les cobramos nada mientras que si nosotros les enviamos el mismo producto nos cobran un gravamen de entre un 50 y un 75%, y eso es muy injusto”, aclaró. A ojos de los expertos la propuesta no haría más que incrementar los precios para los consumidores patrios.

Según datos de la Organización Mundial de Comercio, Estados Unidos aplica una tasa arancelaria relativamente baja, del 3.5% en comparación con el 9,9 por ciento de China o el 5.2% de la Unión Europea. En algunos productos específicos, la brecha es mucho más amplia, como en los vehículos de pasajeros, donde Estados Unidos cobra aranceles del 2.5% frente al 25 en China y el 10 de la Unión Europea.

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